No te mentirías si te dijeras a ti mismo que tu organismo es perfectamente imperfecto.

Estamos en un momento evidente de cambio. Los que no cambian se quedan atrás. Los que se quedan atrás acaban pagando las consecuencias de la no-actualización. No debemos seguir pensando desde la perspectiva con la que pensábamos hace 10 años.

Actualizarte es comprender que tu organismo es perfecto tal y como es

Hace años que estamos intentando comprender como es posible que pueda justificarse dolores persistentes (crónicos) de cualquier región corporal diciendo que tenemos alteraciones en nuestra postura o en nuestro cuerpo directamente. Apenas podemos llegar a descifrar algunas incógnitas acerca de la maravillosa complejidad del organismo. Es más inteligente decir lo que sabemos que no es que lo que sabemos que es. Y podemos decir con seguridad que el dolor persistente (crónico) no es resultado de alteraciones posturales o de la estructura corporal.

Tendemos a hacer complejo lo sencillo. Los pacientes preguntan si el hecho de que tengan una pierna ligeramente más larga que la otra puede ser la causa de su dolor. También nos comentan que tienen una mala postura o que han cogido mal un objeto pesado o que sus padres también sufrían de la espalda o que apoyo mal un pie o los dos…Y lo sencillo es entender que tu organismo es perfectamente imperfecto.

Gastamos tiempo, dinero y energía (mucha) en intentar corregir esos “desajustes” o “malas posturas”. Sin darnos cuenta que lo que estamos pretendiendo es modificar nuestra PERFECTA postura. Intentamos corregir nuestro magnífico cuerpo con algunas sesiones, buscando dar en la diana y así estar bien. Nos extrañaríamos muchísimo si consiguiésemos cambiar la ortodoncia en cuatro sesiones. No obstante, queremos cambiar nuestra espalda, piernas, pelvis, cadera…en dos manipulaciones y encima que perdure en el tiempo y, por supuesto, que eso nos quite el dolor.

Tu cuerpo está preparado para la vida diaria sin tener que sufrir por ello. Es un organismo perfectamente imperfecto

 

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Las asimetrías e imperfecciones son variaciones NORMALES, es lo que nos hace únicos y no clones, es lo que nos da la chispa, ese toque individual y especial. NO una patología. Las variaciones de control neuromusculares (cómo se contraen nuestros músculos) son normales.

El cuerpo tiene la increíble capacidad de tolerar variaciones sin perder la función normal o desarrollar síntomas (reserva biológica). En otras palabras: la pato-mecánica no determina la sintomatología o lo que es lo mismo, no existe relación entre cambios posturales-estructurales-biomecánicos y dolor. Al menos la ciencia así lo demuestra.

Nuestro organismo está diseñado para aguantar situaciones de estrés que nos permitan llevar una vida razonablemente normal sin tener penalizaciones (dolor) por ello. Entender esto es clave para confiar en él y poder dar rienda suelta a nuestra vida sin temer pagar por ello.

Actualizarnos es comprender el mundo. Entender nuestro organismo es obtener libertad para utilizarlo como la máquina más sofisticada del planeta que es y no cómo una estructura alterada y frágil cuya resistencia a la vida deja mucho que desear.

Comprende tu organismo, comprende la vida, vive.

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