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En Clínica Mediterrani no nos tiembla el pulso a la hora de decir que no podemos ayudarte, si es el caso. 

Pero si vemos que si que podemos ayudarte, tenemos la mejor manera de hacerlo que existe, mucho mejor que cualquier terapia conocida hasta hoy. Y que es realmente efectiva, potente y sobretodo, y mejor para el bolsillo del paciente, duradera.

Déjame que te cuente una historia para explicártelo mejor,


Seré rápido, no me gusta hacer perder el tiempo,

 

Considero el tiempo como el mayor tesoro que tenemos, 

 

y odio perder el mío,


Bien.



Una vez vino una madre a Clínica Mediterrani, nuestra casa,

Estaba muy preocupada, empezaba a estar un poco desesperada,

Vino porque su hijo, muy pequeño, tenía mucho dolor en el cuello y no podía casi moverlo,

Hasta aquí todo bien,

Para la historia,

Para el niño no.


Le dije que no cogíamos niños,

Sabemos en lo que somos buenos y en lo que no somos buenos,


PERO,

Le dí algo que le ayudó más que haberle dado cita ese mismo día con el mejor terapeuta experto en niños del mundo mundial.

 

¿Una pastilla mágica?

Era madre, no tonta.

¿Una bolsa con agua caliente dentro?

Desde que la de mi madre se rompió, no he vuelto a ver ninguna.

¿Una pomada quitadolores 3000?

Ya te he dicho, no era tonta.

¿Una…?

No insistas.



Lo que le di fue algo que no se esperaba y que solucionó (pudo no haberlo hecho) el problema de su niño.

Le di algo que hoy en día brilla por su ausencia en las personas y que quién lo tiene deja una especie de aura de energía positiva a su paso.

Vivimos en la época del «No me da la vida».

Pero eso, es otro tema.

 




Supongo que si has llegado hasta aquí querrás saberlo para al menos tener un motivo para no enviarme un email diciéndome que he perdido tu tiempo.

Vale,

 

Lo que le di fue: Tranquilidad

¿Enserio?

En serio.


Mira,

Hay muchas formas de obtener tranquilidad.

No voy a explicarlas todas.

Pero sí quiero hablar de una, la información.

Lo que hice con esta mamá desesperada era explicarle que la mejor opción sin duda,

Ni una,

Ni media,

era hacerle ver ( sutil diferencia con «decírselo»)  a su hijo que siguiera jugando a lo que le diera la real gana que no pasaba nada por hacerlo porque todo iba bien.

Obviamente no fue solo esto.

Sería estúpido pensar que solo esto solucionada nada, y sería llamarte estúpido o estúpida o estúpide.

No me gusta insultar, casi menos que hacer perder el tiempo.



Lo que le dije, además, fue el PORQUÉ era posible que tuviera una tortícolis y que en 48h seguramente estaría mucho mejor.

Repito para los de la fila de atrás.

Le expliqué porqué esto era posible.



Luego invertí otros 6 minutos más en explicarle que son las banderas rojas y que la mejor opción si después de dos días le seguía doliendo IGUAL (No un pelín menos, o algo menos, NO, si le dolía IGUAL QUE AHORA) era ir al pediatra para que él/ella las descartara.

Pero que yo estaba casi 100% seguro de que era una tortícolis inofensiva y que iría a mejor si empezara a moverse jugando o haciendo lo que le apeteciera.

¿Columpio? bien

¿Correr? Bien

¿Croqueta máxima? Perfecto

La mamá se fue tranquila y me lo agradeció enormemente.

Las personas agradecen cuando alguien invierte su valioso tiempo en ellas.

Lo he visto miles de veces y lo he leído en algún sitio

 

A los dos días la mamá volvió a la clínica

¿Quieres saber que me dijo?

Ahí va:

– Muchas gracias por lo del otro día, al día siguiente, mi hijo ya estaba un poco mejor y al segundo día estaba prácticamente perfecto.

 

Y ahora pensarás…

Entonces tú no hiciste nada.

 

No amigo o amiga o amigue.

No te equivoques.

Lo que le hice fue darle la tranquilidad para saber que su hijo no estaba en peligro ( créeme que la mamá lo pensaba) y esa tranquilidad se la transmitió a su hijo, que cuando llegó a Clínica Mediterrani tenía una cara de susto que pa’qué.

Esta tranquilidad hizo que el niño se olvidara del problema y jugara a eso, a ser niño.

El resto lo hizo el cuerpo.

El sabio cuerpo.

 

En esta historia hay más valor en forma de información que en la mayoría de productos curatodo que encontrarás en el mercado.

Y acabo. Que tengo a un paciente esperando.

En Clínica Mediterrani tenemos algo claro y es que valoramos el tiempo de las personas.

Y sabemos que la información,  junto con otras terapias, es lo más potente que existe.

No lo digo yo, lo dicen las decenas de artículos científicos que me como cada semana.


Y que a largo plazo, ahorra mucho tiempo en terapias inútiles.

Ahora entiendes lo de no hacerte perder el tiempo.

Si quieres tumbarte a que te curemos como un jubilado se tumba en una tumbona en una playa de Benidorm, ciudad de vacaciones, este sitio NO es el adecuado.


Ahora bien, si quieres tener una terapia de verdad, con gente que no tenga reparo en decirte que NO puede ayudarte si lo vemos necesario y a explicarte cual es la mejor forma de afrontar lo que tienes para que no nos volvamos a ver, al menos, con un datáfono de por medio, estaremos encantados de escucharte.

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