Priorizar el bienestar por delante de «lo correcto»
Qué equivocadxs estamos cuando pensamos que los cambios en nuestra vida solo son posibles cuando somos jóvenes.
“¿Y si ya tengo 80 o 90 años? ¿Puedo/Quiero cambiar algo de mí o de mi rutina?”
En este artículo exploramos un tema crucial: el tiempo disponible para aprender, hacer cambios de conducta y priorizar lo que realmente importa en nuestra vida, sin perder de vista el bienestar.
A través de ejemplos cotidianos y reflexiones desde la psicología contextual, veremos que no todo cambio es obligatorio ni urgente: el bienestar personal y la flexibilidad son la clave.
🕰️ El valor del tiempo y las prioridades personales
No se trata solo de nuestra capacidad para aprender nuevas conductas, sino de cuánto tiempo tenemos para implementarlas y los efectos que tendrán sobre nuestro bienestar.
En consulta, a veces encuentro personas mayores que se sienten descolocadas: no saben si es mejor enfrentarse a lo que les genera malestar o simplemente disfrutar de la vida como desean. La respuesta siempre depende de cada caso y de lo que priorice la persona.
Un ejemplo sencillo: retirar un pequeño placer, como un vaso de leche con cacao a una persona diabética de 80 años. Aunque desde un punto de vista estricto pueda parecer mejor eliminarlo, ese pequeño gesto puede ser un reforzador ultrapotente, aportando momentos de calma, bienestar, recuerdos de infancia y conexión emocional.
Si retiramos ese reforzador, podríamos provocar efectos secundarios: peor descanso, cambios de humor o disminución de la calidad de vida. Por eso, antes de cambiar cualquier conducta, es fundamental valorar qué es verdaderamente importante para la persona y cómo prioriza sus valores.
🌿 Cambio y Flexibilidad: no todo tiene que ser drástico
- Prioriza lo que es valioso:
No todos los cambios generan el mismo impacto en tu bienestar. - Flexibiliza los objetivos:
El cambio no siempre es lineal; pequeños ajustes pueden generar grandes beneficios. - Respeta el tiempo:
Cada persona tiene su propio ritmo para aprender y modificar conductas. - Busca placer y bienestar:
Los pequeños refuerzos cotidianos son poderosos para mantener la motivación y la calidad de vida.
Nunca es tarde para aprender y mejorar, pero no todos los cambios son necesarios ni urgentes. Lo importante es priorizar lo que realmente nos aporta bienestar y flexibilidad. Incluso a los 80 años, la vida se puede vivir de manera más plena si respetamos nuestra escala de valores y nos permitimos disfrutar de los pequeños placeres.
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